jueves, 26 de junio de 2014

Divisiones artificiales

Un brazo de río en forma de "T" da lugar a una división artificial entre tres países, allí donde no había ninguna división se crea una de la nada, o mejor dicho, del todo.


Separar y dividir es una operación legítima y natural en su justa medida. 
Hay divisiones naturales. Aunque toda Creación forma un solo todo, somos unidades individuales. 
Hasta los átomos lo son. 
Elementos químicos y planetas, moléculas, tejidos, órganos, seres vivos, personas y grupos de personas se unen en base a los principios de afinidad y simpatía.
En un mundo natural en paz, las naciones y las poblaciones pueden dividir territorios para administrar los recursos.
Hasta aquí todo bien, en su justa medida.
Pero de repente aparece el ego, el sentido del yo y de lo mío, la ambición inútil... Si vives bien con seis ovejas ¿para qué quieres las del vecino?
Puede que por aquí haya reminiscencias del mito de la Caída o expulsión del Paraíso, presentes en todas las civilizaciones. 
Algo funcionaba bien y luego, dejó de funcionar bien. Como un disparo en un bosque sereno, como un ruido que rompiera una sinfonía interpretada por una orquesta.
Visto desde la Física: desequilibrio.


La mente creadora de divisiones y limitaciones

La mente es la fuente creadora de todas las divisiones artificiales. 
El poder divisor es tan grande que una parte de esa mente trata de dividir y crear nuevas divisiones de la misma mente.
Hay miles de ejemplos y "como muestra bien vale un botón" dice un refrán castellano, por ejemplo, las divisiones de la mente que establece Freud.
Su estructura se divide en tópicas:

Primera Tópica
Inconsciente. Sistema originario de nuestro Psiquismo donde se articulan las manifestaciones psíquicas de Eros y Thanatos, además de los contenidos reprimidos de nuestra vida psíquica.
Preconsciente. Sistema intermedio que puede ser articulado con relativa facilidad por la conciencia. Incluye la memoria.
Consciente. Sistema que recibe las informaciones del exterior.

Segunda Tópica
Freud propondrá una segunda clasificación con elementos más activos, ya que las partes de la segunda tópica serán personajes que se enfrentan y pactan para continuar viviendo nuestra vida psíquica:
El Ello. Es el conjunto de nuestros instintos y las fuerzas reprimidas. Sería bastante similar al Inconsciente.
Super-Yo. Conjunto de normas, prohibiciones y restricciones interiorizadas por Yo a partir de la asimilación del Ideal de Yo (modelo ideal del padre o la madre surgido después del Complejo de Edipo).
Yo. Fragmento del Ello que mantiene contacto con el mundo exterior.

Mi visión (Elena): Aquí se olvida lo más importante, el Ser. Todos sabemos que existe. Nos llegan recuerdos vagos cuando en ocasiones percibimos, sentimos, captamos una especie de sensación de nosotros mismos, de que somos y de que estamos.
Tratar de atrapar y estudiar el Ser con la mente racional es como meter el Océano en una botella de laboratorio.
Es como si en el taller de un carpintero, un martillo se erige en sabio y trata de ordenar todo desde su punto de vista y trata de conocer a la persona que lo usa, clasificándolo y definiéndolo. 
Algo podría decir la herramienta de su usador, pero creo que se quedaría muy limitado!!
Sin despreciar ninguna teoría, que al menos se dejen siempre puertas abiertas a lo nuevo e incluso a lo que no parece lógico...