miércoles, 4 de junio de 2014

La CIA se equivoca en Ucrania


La CIA  es un órgano legítimo que defiende los intereses de su país, de sus ciudadanos y empresas en todo el mundo. Es natural y normal, y cada país tiene sus propias agencias para el mismo objetivo.
Algunas veces la lucha está en obtener el dominio sobre una zona estratégica interesante, por su posicionamiento o por sus riquezas naturales. 
Alemania, cabeza de la Unión Europea, y Estados Unidos convergen intereses en Ucrania.
La expansión es un fenómeno natural de muchos pueblos desde la antiguedad, tanto por el gusto de ser más grande como para dar salida a su población, o a su stock de bienes, o para obtener las materias primas necesarias para su desarrollo.

Parece ser que USA y la UE tienen unos tremendos stocks industriales de todo tipo que buscan salida, como un almacén donde ya no caben más productos. En menor medida también hay un interés por las riquezas naturales de Ucrania. Pero principalmente es lo primero.
La expansión hacia los deprimidos países occidentales está bloqueada. Entonces la tendencia expansiva se mueve hacia el Este de Europa.
Polonia, Chequia, Bulgaria, Países Bálticos no son suficientes para esa expansión. 
También se trata de empujar a Rusia, como el alumno bravucón que en el colegio busca pelea con una excesiva aproximación a sus víctimas. Primer error.

Una invasión militar al estilo del Imperio Romano o de los Hunos no es posible en estos tiempos.
Se recurre al subterfugio. Rey Salomón dijo que sin subterfugios una nación no sobrevive, esto parece ser una norma universal. Ese dicho es noble si se aplica en la Defensa, no en la expansión y el ataque, sutil o manifiesto.
Desde las protestas hace 4 años de los ciudadanos ucranianos por la falta de luz en las calles hay una intervención oculta de organismos de inteligencia occidentales. 
La ebullición tuvo el punto culminante en las recientes y conocidas manifestaciones en Kiev y el siguiente golpe de Estado hacia el gobierno elegido democráticamente. 
Rusia se apresuró a recuperar lo que era suyo, Crimea, Krym o Cimmeria.
Eso estaba previsto por la CIA, una agencia que actúa en lo oculto.

Lo que no es normal y parece sospechoso es que se diera publicidad a la visita del director de esa agencia americana a Kiev. Primera pregunta: ¿por qué? Algún día lo sabremos y lo contaremos aquí.
Lo que está claro es que se produce un error generatriz, que genera otros errores...
Si los Occidentales no se han percatado de los túneles hechos a lo largo de la frontera, el error generatriz es que no se percatan ni se percatarán de otros "túneles" a lo largo de "esta situación". Segundo error.
Según nuestro penpal-contacto en Donetsk, Olga, por esos túneles se han infiltrado en Ucrania cierto material y soldados especiales...

En lenguaje chabacano, pero no descortés, los ciudadanos tenemos la licencia de describir la situación así:
Ángela Merkel baila como una osa un can-can de muerte al ritmo del banjo del Tío Sam.

Antes del conflicto no había distinciones sesgadas de prorrusos y nacionalistas. Eso vino después.
Vivo en Ucrania, el reporte del sentir de los ciudadanos es de terror, destrucción de nuestras ilusiones y proyectos, muerte de muchos vecinos y de gente inocente. 
Y si finalmente accedemos a la Unión Europea, nos espera un calvario como han vivido en Grecia, Portugal o España. 
Es posible que el reparto de Ucrania ya esté hecho de antemano y de que todo sea un teatro. Rusia se queda con Crimea, Odessa, Donetsk, Lugansk y Occidente con la ribera del Dnieper. No se sabe, la política internacional es muy oscura.

Lo que está claro es que USA y Alemania vivirán algún revés inesperado, como en la expresión castellana "les salió el tiro por la culata"...