viernes, 9 de mayo de 2014

Aprende, Ama, Vive




Aprender a amar, aprender a vivir, amar aprender, amar vivir, vivir el aprender, vivir el amar: estas palabras están interrelacionadas pero la secuencia natural es tal como reza el título: aprender, amar, vivir.

Acerca del aprender: 
Lo primero, cualesquiera que sean los acontecimientos, interiormente no debes nunca capitular. Ahí es donde radica tu poder. Y el poder de aprender. 
En la mayoría de ocasiones, no tenemos poder alguno sobre los acontecimientos, porque no son más que eslabones de una larga cadena. Por ejemplo, si estalla una guerra, ello no depende ni de una persona ni siquiera de una sociedad, sino más bien de una multitud de factores ideológicos, políticos, económicos, inextricablemente unidos los unos a los otros. 
Y aún hay otras desgracias que pueden producirse, y ante las que somos impotentes. Pero, pase lo que pase, la vida presenta muchas posibilidades, y la Creación ha puesto en Ti ciertos dones y facultades, muchas veces desconocidos, de los que podemos sacar provecho para beneficiarnos de ellos. 
En todas las circunstancias, y cualquiera que sea nuestro estado, debemos hacer algo, al menos decirnos que aquí hay todavía una lección que aprender. 
Aprender es una manera de no capitular. Para permanecer vivo, es necesario aprender siempre.
Aprender no es memorizar o razonar después de un análisis, es más bien una actitud. La palabra "aprender" viene del latín apprehendere, el verbo hendere tiene el sentido de atrapar, es también la raíz de la palabra hiedra... pensad un poco en esta asociación.
Si no dejas que esta "hiedra mágica" te instruya y te "atrape", determinadas situaciones del destino no muy agradables se repetirán en tu vida...

Acerca del amor, permíteme esta imagen y este lenguaje simbolista: 
En nuestra mano, la línea de la vida es la primera que aparece, después la línea del corazón, y finalmente la línea de la cabeza. La línea de la vida es como un río, desciende del "monte de Venus": el amor. La vida y el amor… La vida que coge su fuente en el amor. Como en el cuadro de Botticelli, "El nacimiento de Venus": que representa a una bella joven, de pie, en una gran concha flotando sobre el mar. 
Se explica así: Venus, diosa del amor, sale de las aguas, símbolo de la vida. Y tal como es la fuente, el amor, así será el río, la vida... 
Si el amor es débil, la vida lo será igualmente... 
A pesar de una larga línea de la vida, el lecho del río permanecerá vacio y seco. 
Por lo tanto, si quieres sentirte vivo, ama!!

p.d.

Permítame este otro ejemplo: 
Se asocia demasiado la idea de la gimnasia al mantenimiento del cuerpo físico, a su flexibilidad, al desarrollo de sus músculos, etcétera, mientras que para tener una buena salud y energías, es también necesario sostener, reforzar y estimular el sistema nervioso. 
Un atleta pueda tener los músculos más potentes, pero si su sistema nervioso está debilitado, agotado, ni siquiera levantará una botella de agua. Obsérvate y pregúntate por qué algunos días puedes estar activo desde la mañana hasta la noche, caminar diez kilómetros sin cansarte o subir escaleras y, otros días, nos arrastramos lamentablemente, teniendo sin embargo los mismos músculos, pero en cambio tenemos menos energía nerviosa. 
Con nuestros ejercicios de gimnasia, lo primero que pretendemos es fortalecer el sistema nervioso, porque incluso las capacidades musculares dependen de él. 
¿Qué es lo que refuerza y alimenta el sistema nervioso? 
Respuesta: La conciencia, la fe y el ardor con los cuales nos ponemos a la tarea. 
Si nos esforzamos en ejecutar cada movimiento con la convicción de que realizamos algo bueno, o bello, toda tu jornada estará después influenciada favorablemente, porque habrás introducido dentro de Ti una armonía que se reflejará también en tu comportamiento con respecto a tu entorno...





Nastya, co-author.ru